Diagnóstico y tratamiento especializado de enfermedades oculares en perros y gatos
Los ojos son una ventana a la salud general de tu mascota. Detectar a tiempo irritaciones, enrojecimiento o pérdida de visión permite actuar antes de que el daño sea irreversible y conservar su bienestar visual.

Entendemos la preocupación que genera ver a tu mascota con un ojo rojo, entrecerrado o con secreción. En Vetivet acompañamos a los tutores desde el primer signo de molestia ocular, combinando sensibilidad clínica y tecnología para identificar la causa y evitar complicaciones.
Muchos pacientes llegan a consulta porque el tutor nota que su perro o gato se rasca la cara, choca con objetos, mantiene un ojo cerrado o presenta una mancha blanca en la superficie del ojo. Estos signos, que a veces parecen leves, pueden ser las primeras señales de una úlcera corneal, una conjuntivitis infecciosa o un aumento de la presión intraocular.
Los problemas oftalmológicos avanzan rápido. Un examen ocular temprano permite detectar lesiones en etapas iniciales, aliviar el dolor y preservar la visión.

En Vetivet, cada paciente con un problema ocular recibe una evaluación completa que busca identificar la causa exacta del cuadro, no solo aliviar los síntomas. Nuestro enfoque combina experiencia clínica con herramientas de diagnóstico especializadas que permiten detectar alteraciones incluso en etapas tempranas.
Durante la consulta oftalmológica realizamos una evaluación visual y estructural detallada del ojo y sus anexos, analizando párpados, córnea, iris, cristalino y retina. A partir de esta revisión, determinamos qué pruebas complementarias son necesarias para definir el origen del problema.
Entre las principales herramientas diagnósticas que utilizamos se encuentran:
Tonometría ocular: mide la presión intraocular y permite detectar glaucoma o uveítis.
Lámpara de hendidura: amplía la visión del ojo para observar lesiones en córnea, cristalino y cámara anterior.
Test de Schirmer: mide la producción de lágrimas y ayuda a diagnosticar el síndrome de ojo seco.
Tinción con fluoresceína: identifica úlceras, heridas o defectos corneales.
Oftalmoscopía directa e indirecta: evalúa la retina y el nervio óptico, detectando alteraciones en profundidad.
Cuando el caso lo requiere, realizamos estudios avanzados como ecografía ocular o cirugías especializadas. Este trabajo en su conjunto asegura precisión diagnóstica y tratamientos adecuados para preservar la visión y el confort visual de cada paciente.

En Vetivet tratamos cada caso ocular de forma individual, considerando la causa, el grado de afectación y la comodidad del paciente. Nuestro objetivo es aliviar el dolor, controlar la enfermedad y preservar la visión siempre que sea posible.
Los tratamientos pueden incluir medidas médicas, quirúrgicas o de apoyo, según la naturaleza del problema. Entre los procedimientos más frecuentes se encuentran:
Tratamiento médico ocular: aplicación de colirios antibióticos, antiinflamatorios o lubricantes según el diagnóstico. Indicados para conjuntivitis, úlceras corneales o procesos inflamatorios.
Cirugías oftalmológicas menores: extracción de cuerpos extraños, resección de masas palpebrales o corrección de entropión y ectropión (párpados invertidos o caídos).
Control de glaucoma y presión intraocular: manejo médico con gotas hipotensoras o procedimientos quirúrgicos especializados en coordinación con oftalmólogos aliados.
Cirugía de cataratas y cristalino: realizada en centros asociados, bajo nuestra supervisión, para recuperar visión en pacientes seleccionados.
Tratamiento del ojo seco: mediante lágrimas artificiales, inmunomoduladores o técnicas de estimulación lagrimal.
Seguimiento postoperatorio y control visual: evaluación periódica para asegurar la correcta evolución y prevenir recaídas.
En Vetivet priorizamos el confort y la seguridad de cada paciente. El manejo oftalmológico no solo busca tratar la enfermedad, sino preservar la calidad de vida visual.

Las enfermedades oculares en perros son más frecuentes de lo que se piensa y pueden avanzar rápidamente si no se tratan a tiempo. Reconocer los signos iniciales —como el ojo rojo, la opacidad o el lagrimeo constante— es clave para preservar la visión y evitar complicaciones.
Entre las patologías más comunes se encuentran:
Conjuntivitis: inflamación de la membrana que recubre el ojo y los párpados. Provoca enrojecimiento, secreción y picazón. Puede tener origen alérgico, infeccioso o traumático.
Úlcera corneal: lesión dolorosa en la superficie del ojo que causa lagrimeo, sensibilidad a la luz y cierre involuntario del párpado. Requiere tratamiento inmediato para evitar perforaciones.
Glaucoma: aumento de la presión intraocular que daña el nervio óptico y puede causar ceguera irreversible si no se controla a tiempo.
Cataratas: opacidad del cristalino que reduce la visión. Es más frecuente en perros mayores o con diabetes.
Queratoconjuntivitis seca (ojo seco): disminución en la producción de lágrimas, que genera irritación, secreción espesa y lesiones en la córnea.
Entropión y ectropión: alteraciones en la posición del párpado que provocan roce o exposición excesiva del ojo, favoreciendo infecciones y úlceras.
La mayoría de estas afecciones tienen tratamiento exitoso si se detectan a tiempo. Las revisiones oftalmológicas periódicas permiten prevenir daños permanentes y mantener una visión saludable durante toda la vida del paciente.

Los gatos también pueden desarrollar una amplia variedad de enfermedades oculares, muchas de ellas difíciles de detectar en etapas tempranas. Suelen mostrar pocos signos de dolor, por lo que es fundamental prestar atención a los pequeños cambios en su mirada o comportamiento.
Entre las patologías oculares más frecuentes se encuentran:
Conjuntivitis felina: inflamación ocular provocada comúnmente por virus como el herpes felino (FHV-1) o la clamidiosis. Produce enrojecimiento, secreción y parpadeo constante.
Úlcera corneal: lesión superficial del ojo que causa dolor, lagrimeo y sensibilidad a la luz. Puede ser consecuencia de infecciones, traumatismos o sequedad ocular.
Uveítis: inflamación interna del ojo, asociada a infecciones como toxoplasmosis, leucemia felina (FeLV) o inmunodeficiencia (FIV). Sin tratamiento, puede generar pérdida de visión.
Cataratas: opacidad del cristalino que interfiere con la visión, más frecuente en gatos mayores o con enfermedades metabólicas.
Glaucoma: aumento de la presión intraocular que daña el nervio óptico, provocando agrandamiento del globo ocular y ceguera progresiva.
Secreción ocular crónica o “ojo lloroso”: suele indicar irritación, obstrucción del conducto lagrimal o enfermedad subyacente.
Los gatos tienden a adaptarse a la pérdida de visión, por lo que muchas veces el tutor no nota el problema hasta que está avanzado. Por eso, los controles oftalmológicos preventivos son esenciales para detectar a tiempo cualquier alteración y evitar daños irreversibles.

Evaluación ocular completa y personalizada
Cada paciente recibe una evaluación integral de sus ojos, párpados y estructuras asociadas. Esto permite detectar lesiones tempranas, alteraciones de presión o enfermedades oculares antes de que progresen.
Tecnología y precisión diagnóstica
Utilizamos herramientas especializadas como tonometría, lámpara de hendidura, test de Schirmer y tinción con fluoresceína, que nos permiten obtener diagnósticos confiables y actuar con rapidez.
Tratamientos seguros y efectivos
Cada caso se aborda con un plan médico individualizado, que puede incluir colirios, medicamentos sistémicos o cirugías menores. Coordinamos procedimientos más complejos con oftalmólogos veterinarios aliados para asegurar el mejor resultado.
Enfoque interdisciplinario
Trabajamos junto a las áreas de medicina interna, dermatología y neurología, ya que muchas enfermedades oculares pueden tener origen sistémico. Este trabajo conjunto permite un diagnóstico más completo y tratamientos más precisos.
Acompañamiento y educación al tutor
Explicamos cada diagnóstico con claridad, entregando indicaciones prácticas sobre la aplicación de medicamentos, cuidados postoperatorios y control de signos de alerta. El tutor participa activamente en la recuperación visual de su mascota.
┬┐Tu mascota
tiene síntomas de alguna enfermedad oncológica?
Debes hacerlo si notas enrojecimiento, secreción, lagrimeo excesivo, opacidad en el ojo, dolor, o si tu mascota mantiene los ojos entrecerrados. Estos signos pueden indicar una enfermedad ocular que requiere atención inmediata.
Durante la evaluación, se revisan las estructuras del ojo con instrumentos especializados y se pueden realizar pruebas como la tonometría (presión ocular), test de Schirmer (producción de lágrimas), tinción con fluoresceína (lesiones en la córnea) y examen con lámpara de hendidura.
Sí. Enfermedades como el glaucoma, las úlceras corneales o las cataratas pueden provocar pérdida de visión si no se tratan a tiempo. El diagnóstico temprano es clave para preservar la vista y aliviar el dolor.
Sí. En casos seleccionados, la cirugía de cataratas puede devolver la visión parcial o total. Este procedimiento se realiza en centros especializados, previa evaluación oftalmológica completa y control general de salud.
Evita aplicar remedios caseros o colirios humanos. Mantén el ojo limpio con gasas estériles y solución fisiológica, y acude lo antes posible al veterinario. Podría tratarse de una úlcera, cuerpo extraño o infección.
Al menos una vez al año en mascotas adultas, y cada seis meses en pacientes mayores o con antecedentes de enfermedades crónicas como diabetes o hipertensión. La detección temprana evita complicaciones graves.
Contáctanos
Legales
Vetivet Clínica Veterinaria © Copyright 2026
Lima, Perú
Llámanos al 01 748 8000
Agende una consulta con un especialista, examen o cirugía
Llámanos