Cuidado experto para piel y pelaje
Detectar a tiempo problemas en la piel permite aliviar el picor, prevenir infecciones y devolverle a tu perro o gato una vida cómoda y libre de molestias.
Por eso, muchos tutores acuden a nuestros especialistas en dermatología veterinaria al notar en sus perros picazón constante, enrojecimiento, costras, mal olor, caída anormal de pelo o heridas que no cicatrizan.
En los gatos, las señales más frecuentes son zonas sin pelo por lamido excesivo, caspa persistente o lesiones en la cara y el cuello.
Aunque a menudo se confunden con simples alergias, pulgas o cambios de temporada, estos signos pueden ser las primeras manifestaciones de dermatitis, sarna, infecciones bacterianas o por hongos, alergias alimentarias e incluso enfermedades autoinmunes.
Un examen dermatológico oportuno permite identificar la causa real, aliviar el picor y evitar que el problema se vuelva crónico.
Nuestro equipo de dermatología veterinaria ofrece una atención integral que abarca desde la primera evaluación hasta el seguimiento de la evolución, ajustando cada etapa del tratamiento a las necesidades de tu mascota.
Cuando el caso lo requiere, trabajamos en conjunto con otras especialidades de la clínica – como endocrinología –, lo que nos permite llegar más rápido a un diagnóstico preciso e indicar un plan terapéutico verdaderamente personalizado.
Para identificar la causa exacta de los problemas cutáneos, contamos con tecnología de diagnóstico de última generación, lo que nos permite obtener resultados rápidos y confiables:
Esta combinación de experiencia médica y tecnología avanzada permite un diagnóstico certero y un tratamiento específico para cada paciente, evitando terapias prolongadas o innecesarias.
Conocer las patologías cutáneas más frecuentes permite a los tutores reconocer los síntomas a tiempo y buscar ayuda antes de que el problema avance. Entre las enfermedades de piel en perros más habituales se encuentran:
Muchas de estas afecciones pueden comenzar con signos leves que el tutor confunde con sequedad de piel o una simple alergia estacional.
Las revisiones dermatológicas periódicas y el control antipulgas son claves para prevenir brotes y evitar complicaciones.
Los gatos también pueden padecer una amplia variedad de enfermedades de la piel. Reconocer los síntomas a tiempo permite evitar complicaciones y aliviar el malestar antes de que el problema avance. Entre las patologías cutáneas felinas más frecuentes se encuentran:
Muchas de estas afecciones pueden progresar en silencio o presentar síntomas que los tutores confunden con cambios de temporada, pulgas o simple estrés.
Por ello, las evaluaciones dermatológicas regulares, especialmente a partir de los cinco años o en razas predispuestas, son esenciales para diagnosticar a tiempo y proteger la salud de tu gato.
Ofrecemos un servicio de dermatología veterinaria integral pensado para brindar precisión en el diagnóstico, eficacia en el tratamiento y acompañamiento continuo a cada familia. Entre los principales beneficios para nuestros pacientes y tutores destacan:
¿Tu mascota
tiene síntomas de alguna enfermedad dermatológica?
La picazón constante, enrojecimiento o pérdida de pelo pueden deberse a alergias ambientales, alimentarias, pulgas, hongos o incluso enfermedades autoinmunes.
Un examen dermatológico permite identificar la causa real y aliviar el malestar antes de que se vuelva crónico.
El diagnóstico se realiza mediante una combinación de estudios como raspado cutáneo, citología digital, pruebas de alergia (intradérmicas, serológicas o prick test) y cultivos micológicos.
Estas pruebas permiten detectar bacterias, hongos, parásitos o alérgenos que afectan la piel de tu mascota.
Depende del tipo de enfermedad. Algunas, como las micosis o tiñas, pueden transmitirse a otros animales o incluso a personas, mientras que otras —como las alergias o dermatitis atópicas— no son contagiosas.
Por eso, el diagnóstico preciso es clave para actuar a tiempo y evitar contagios.
En perros destacan la dermatitis atópica, la dermatitis alérgica por pulgas, las infecciones bacterianas, la sarna y la tiña.
En gatos son frecuentes la dermatitis miliar, la dermatitis por pulgas, la dermatofitosis y el complejo granuloma eosinofílico.
Cada una requiere un manejo distinto y seguimiento veterinario especializado.
Ofrecemos tratamientos personalizados según el diagnóstico: control de alergias, terapias antiparasitarias, antimicóticos, antibióticos tópicos o sistémicos, inmunoterapia y manejo integral de piel sensible.
También contamos con tecnología de vanguardia -como citología digital y pruebas de alergia- para lograr una recuperación rápida y duradera.
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